con su viejo cascarrabias
todas las mañanas ella le daba de comer a sus pájaros
mientras él, regaba algunas de sus plantas
por las tardes una siesta que sacudía los años
le daba paso al té de los enamorados
coro
Ellos lo tenían todo, sin tener mucho
y aún cuando no tenían estudios
saben más de la vida
que aquellos se hacen llamar cultos
y en ese mundo que fueron armando
se prometieron amor eterno
y así fueron envejeciendo
con los hijos y los nietos
con los primos y los nueros
y al final su promesa cumplieron
cuando uno de ellos, por fin, dijo hasta luego...
Ella hacía empanadas en su horno de barro
él le construía palacios de madera
él le construía palacios de madera
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